La inclusión en un fichero de morosos como ASNEF o similar, puede tener consecuencias muy serias: denegación de créditos, dificultades para contratar servicios básicos o incluso un impacto directo en la reputación personal y profesional.
Sin embargo, no toda inclusión es válida. De hecho, una parte importante de las inscripciones en estos registros se realizan sin cumplir los requisitos legales.
¿Cuándo es legal incluir a alguien en un fichero de morosos?
Para que la inclusión sea conforme a derecho, deben cumplirse una serie de requisitos:
- Existencia de una deuda cierta, vencida y exigible
- Que la deuda no esté siendo discutida (judicial o extrajudicialmente)
- Requerimiento previo de pago al deudor
- Información previa sobre la posible inclusión en el fichero
Si alguno de estos requisitos falla, la inclusión puede considerarse ilegítima.
Inclusiones indebidas: un problema más frecuente de lo que parece
Es habitual encontrar casos en los que:
- La deuda no existe o es incorrecta
- El importe es desproporcionado o discutido
- Nunca se notificó correctamente al afectado
- Se mantiene a la persona en el fichero pese a haber pagado
En estos supuestos, no solo procede la cancelación de los datos, sino que puede existir un derecho a indemnización por daños morales, especialmente si se ha afectado el acceso a financiación o la reputación.
¿Cómo podemos ayudarte desde el despacho de abogados en Cuenca?
Contar con asesoramiento legal es clave para actuar con rapidez y eficacia. Un abogado puede:
1. Analizar la legalidad de la inclusión
Estudiará si se cumplen los requisitos exigidos por la normativa de protección de datos y la jurisprudencia.
2. Solicitar la cancelación inmediata
Mediante reclamaciones dirigidas tanto a la entidad acreedora como al fichero.
3. Ejercer acciones legales
Si no se obtiene respuesta, se puede acudir a los tribunales para:
- Obtener la eliminación de los datos
- Reclamar una indemnización por los perjuicios sufridos

En resumen
Desde el despacho de abogados en Cuenca, podemos ayudarte a salir del fichero de morosos y, llegado el caso, pedir los daños y perjuicios que se pudieran haber generado. Además, el estudio de la viabilidad del asunto no lleva coste al cliente.





